Restaurante Garabato

Restaurante Garabato

Año: 2012
Emplazamiento: Plaza del Altozano. Albacete
Autores: Perga Arte Interior en colaboración con Siro Morcillo y Ricardo Morcillo
Fotografías: Mario Miranda

def. Garabato: “trazos que se hacen sobre un papel, en cualquier dirección.”

Trazar texturas para definir el espacio con tres materiales. Acero (liso y perforado), madera y hormigón. Todos los revestimientos y mobiliario diseñado ex profeso responden a la utilización de estos tres materiales, que dispuestos en distintas Una fachada de acero negro en la que se definen trazos verticales nos recibe a la entrada, ese mismo acero se pliega hacia el interior formando una “caja negra” que genera un espacio de recepción abierto, en el que, unas luminarias empotradas en el suelo marcando distintas direcciones en diagonal nos invitan a cruzar este umbral desde la plaza.

Una vez dentro del local, en el pavimento continuo de hormigón (acabado que estará presente en todo el conjunto del restaurante) aparecen tablones de madera que mantienen la continuidad en cuanto a geometría y disposición con las anteriores luminarias. Se genera entonces un pasillo que configura la parte más pública del restaurante delimitado por una barra de madera en la parte izquierda y una serie de pequeñas mesas en la parte derecha. Toda la línea de la barra se potencia con una iluminación continua filtrada por unas luminarias de acero perforado que ayudan a tamizar la luz, mientras que, las mesas son iluminadas por luces puntuales. Esta mezcla de iluminación lineal y puntual será la que cree la atmósfera final en todo el local.

Esta línea de barra se ensancha al llegar al final del pasillo para generar un espacio central en el que se puede comer a modo de show- cooking .Desde esa zona, se vislumbra una pequeña bodega materializada mediante una retícula de acero corrugado que conforma el botellero. A partir de aquí, una escalera de acero se pliega hacia arriba y abajo conduciendo hacia dos estancias más privadas en las que se sitúan dos salones comedor.

En el salón superior, el espacio de mesas se comparte con el de cocina, para generar privacidad entre los cocineros y comensales, se propone un filtro compuesto por lamas de madera y vidrio (unas veces transparente, otras traslúcido) que mantiene una cierta distancia entre ambos. Los tablones de madera de la parte más pública se transforman en alfombras cuadradas formadas por los mismos tablones, resaltando el concepto de salón.

En la sala inferior, el pavimento de hormigón desciende por la escalera y marca una franja cuyo ancho servirá de módulo para intercalar la madera con el hormigón; lo que arriba eran alfombras exentas, se convierten en alfombras lineales. En la misma estancia, una baldosa formada por listones escalonados de madera se repite girando una y otra vez generando una textura de sombras y luces particular para la sala y absorbiendo por otro lado la vibración acústica.

La atmósfera perseguida es la de crear un lugar donde las virtudes de los materiales se potencian mediante el diseño de iluminación…trazar sombras y luces sobre tres texturas que diseñan el espacio final.