Reordenación Feria de Albacete

Concurso de ideas para la reordenación de espacios y usos en el recinto ferial de Albacete y su entorno

Emplazamiento: Albacete

Año: 2010

Autores: Pepe Aguirre | Javier Jiménez Iniesta | Siro Morcillo | Pilar Morilla Manresa | Gonzalo Piqueras Corchano

El contexto define el proyecto. En este lugar no solo se puede leer la historia de la Feria sino de una ciudad y una sociedad entera. Es un icono, probablemente la base de la identidad albaceteña, de lo arraigado, un punto común, un lugar de encuentro y emocionalmente el centro de la ciudad. Es el único hito urbano diferencial de la ciudad. La Feria de Albacete funciona y viene haciéndolo así desde hace 300 años. Es un sistema lo suficientemente abierto y flexible como para absorber distintos usos a lo largo de su historia y del año. El AB+ corre por sus venas, ha sido receptora de gentes, ideas y tecnologías que han actualizado su apariencia y su función. Una puerta de entrada para una ciudad de encuentros.

El hecho de que la feria acabe de remodelarse es un empuje para la especulación a mayor plazo. A no quedarnos en propuestas reduccionistas y de demasiado detalle, a simples maquillajes. En este momento reconsiderar la feria no debe pasar por centrarse en un corto espacio de tiempo sino en un enfoque que lo encare de una manera global, a nivel estratégico. No hay que pensar la feria en términos de hoy sino de mañana

Por ello la propuesta no pretende ser un planteamiento cerrado, es una guía, un punto de vista de cómo podría evolucionar la feria y la ciudad. No se acota en un punto temporal concreto, es un campo de operaciones, una base para la vida social. La propuesta habita en un futuro imperfecto, no acabado y sin fecha de finalización, evolutivo, abierto a nuevas aportaciones, a seguir creciendo, desarrollándose, evolucionando…

Barbecho

Se invierte la situación. Con esta propuesta el conjunto de la feria no solo es un parque de atracciones diez días al año, sino que etimológicamente se convierte en un atractor sociocultural los 365 días del año. Se hereda su uso agrícola original con la idea de barbecho. Se define barbecho como el proceso para permitir que las cualidades del suelo no se desgasten. Esta es la misma idea que se desarrolla en el proyecto, se dota a todo el conjunto de potencialidad para ser usado en cualquier momento y de cualquier forma, no se pretende un uso específico para cada sitio y lugar, ni a todas horas. Lo que en febrero puede ser una pista de baloncesto en mayo es una tasca, donde un jueves hay un banco un martes hay un puesto de los invasores, lo que en octubre es un colegio en julio es un centro de día…Todo el complejo es un sistema infraestructural sobre el que se desarrollan los distintos usos y situaciones, un campo de acción, una manta programática.

Estrategia de dos escalas: semillas y trama extensiva

Se trabaja en dos planos, uno de escala urbana y social (semillas), y otro de escala material y formal, de uso y función (trama extensiva).

Se actúa tratando el emplazamiento como un campo de ideas donde se siembran determinadas semillas que germinan a distinta velocidad a modo de articuladores para el crecimiento de la feria y su relación con el resto de la ciudad.

Como herramienta se propone una trama extensiva que articula y estructura la propuesta generando espacios, una trama que la dota de unidad, de imagen, que cualifica y define posibles usos y situaciones. Una trama que se desarrolla tanto en el plano del suelo como en el vertical y que se extiende por las calles colindantes. Un sistema fácil de leer, modificar y de implementar con el paso del tiempo

Ámbito y crecimiento

La propuesta, teniendo en cuenta el pasado, es un compromiso de contemporaneidad y de futuro.

Una característica fundamental del sistema urbano del conjunto ferial es el espacio libre, las existencia de grandes explanadas que permiten un uso sin restricciones de tamaño o duración (invasores, atracciones, tascas, tómbolas, conciertos, carpas…) La propuesta es consciente de ello y por ello se conserva ese espacio libre y descubierto. Además todos los elementos están al alcance de la mano, es una de las mayores ventajas del sistema.

La propuesta potencia estas características al relacionarlas decididamente con el centro urbano.  Se convierte a la feria en el motor de un gran eje que vertebra la ciudad desde el futuro pabellón multiusos de la Fiesta del Árbol hasta la Plaza del Altozano. Para ello se peatonaliza la calle de la Feria y la calle de San Julián. Esta decisión conecta el gran espacio público que es la feria con el resto del sistema peatonal de la ciudad posibilitando recorridos peatonales transversales a escala urbana. Se potencia este eje con la inclusión de diversos museos e instituciones que lo convierten en un foco turístico de nivel nacional durante todos los periodos del año. Como complemento, se propone la introducción de servicios hoteleros en el tramo que discurre entre la catedral y el recinto ferial.

Se considera que el crecimiento lógico de la feria es la fiesta del árbol y los terrenos anexos hasta la AB-20 (Avenida de la Mancha) ya que se encuentran inmediatamente ligados a los terrenos actuales y vinculados al nuevo eje urbano. Con esta actuación el centro de gravedad y el centro geométrico coinciden en el templete de la feria. Para esa futura actuación se propone un modelo de compatibilidad. Se traslada el sistema de trama a la fiesta del árbol

El proyecto es un generador de ambientes en el que la  forma pierde presencia frente al uso pleno del lugar que se despliega bajo unos límites cambiantes y difusos que tienen como único objetivo generar acontecimientos que pongan en valor el recinto ferial.